Método 1: Pasta de bicarbonato y agua
Pasos
- Forma una pasta de bicarbonato y agua y aplícala sobre la marca de rotulador.
- Frota muy suavemente con una esponja de microfibra y retira con un paño de microfibra húmedo.
Notas
Aplica con cuidado y sigue las instrucciones del fabricante de cada producto.
¿Por qué funciona?
El bicarbonato de sodio es un álcali suave y ligeramente abrasivo: eleva el pH y ayuda a disolver suciedad y ácidos de la mancha, además de absorber olores.
Advertencias
Probar en un rincón poco visible primero, ya que en pinturas muy delicadas puede levantar algo de color.
Productos necesarios
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